Existí,
simplemente, aunque sin ver ni oír,
pero sentía y vivía.
Estaba en una especie de jaula,
en la que me alimentaban y protegían
en la que me alimentaban y protegían
mientras yo esperaba a crecer
lo suficiente como para poder salir.
lo suficiente como para poder salir.
Sin embargo, nunca ese sueño
que con tanta fuerza y emoción anhelaba conseguí;
que con tanta fuerza y emoción anhelaba conseguí;
me destruyeron antes de poder madurar.
Me mataron.
Me mataron.
No sé cómo está permitida semejante crueldad:
me asesinaron,
me asesinaron,
y nadie trató de impedirlo.
Ellos tan solo pensaban en sí mismos,
en un caso,
en un caso,
en el peso que se quitaban de encima,
en el otro, en dinero.
en el otro, en dinero.
Egoísmo y materialismo son dos conceptos
que corrompen al ser humano.
que corrompen al ser humano.
Me mataron,
y no sintieron escrúpulo ni remordimiento alguno,
y no sintieron escrúpulo ni remordimiento alguno,
aunque ya llegará, ya, el día en que se arrepientan.
Nadie, pues, podrá leer nunca estos versos,
pues, al fin y al cabo,
pues, al fin y al cabo,
no soy más que uno
de tantos niños abortados.
Me mataron.
de tantos niños abortados.
Me mataron.